Míster R

Mientras el Goya de honor recae en Maribel Verdú por tener desgastados los pezones de tanto enseñarlos en pantalla, yo escribía el siguiente artículo:

Ya estamos en carnaval. Mi segunda fiesta típica gaditana favorita detrás de la noche de trofeo, pero el carnaval son muchos más días y requiere una explicación para el foráneo mucho más complicada que la de ponerse delante de una barbacoa a comer pinchitos. Como soy una persona al que le gustan las aventuras fuertes (me pido los platos con nombres raros en los restaurantes chinos) decidí explicarme a mi novia no gaditana, no andaluza y no española de nacimiento las fiestas por las que me siento orgulloso. La explicación era para nota, ya que solo disponía de un reportaje sobre chirigotas callejeras en youtube, los callejones de piedra ostionera a cientos de kilómetros y un cerebro que recuerda más sensaciones que datos carnavalescos.

Para no abrumarla de datos y cifras sin importancia y que en la calle son más simbólicos que otra cosa, me limité a contarle que durante esas fechas la ciudad se echa a la calle en busca de un cuplé que te alegre el día, un tanguillo que te llene de sentimiento gaditano y un estribillo que haga corear y reír a toda una calle. Lo que no le conté es que en los días “oscuros” del cruel calendario terminas cruzándote con chirigotas cuyo único requisito es saber rimar Logroño, Troya y trabajo con sus respectivos, golpes de pecho de algún comparsista en el paro y filas de litronas en las aceras donde se podría organizar un campeonato de bolos. La verdad, no me quiero poner melodramático con los records gaditanos de paro, economía sumergida y gaditanos que emigraron por temas laborales. Hoy es el día de Raúl, o Míster R como me ha dicho el enanito verde que yo solo veo que lo llame. Y es que el madridista va de record en record: partidos jugados, goles anotados, “si buenos no” en una sola frase… El 7 blanco vuelve a ser el hombre estadística, pero a ver quién me sabe decir: ¿Quién fue el 7 antes que Raúl González Blanco?

El Real Madrid volvió a practicar su futbol práctico pero aburrido, y también volvió a complicarme el artículo de la semana. Tampoco me voy a complicar mucho la sección blanca de esta semana por dos motivos. Uno, porque los merengues jugaron el sábado y lo televisaron, por lo que el resumen lo ha visto media España y dos, porque lo más destacable del partido (exceptuando los goles) era que Gago estrenaba diadema. Lo dicho, Juande, tu ganas, lo has conseguido, aunque permíteme que te diga, que en el Sevilla molabas más, al menos hasta que viste el talón de las libras….

El partido del Racing frente al Barça empezó con tres factores que marcaron el inicio del encuentro. La primera era la ausencia de Messi en el once inicial, la segunda; los “arrumacos” que se dieron Busquets y Zigic, y la tercera; la presencia del presidente Miguel Ángel Revilla sin tener a Buenafuente al lado. Sin goles llegamos al descanso.

La segunda parte empezó con emociones fuertes, y a los madridistas se les iluminó los ojos al ver como el árbitro señalaba penalti a favor del Racing. Márquez barre a Jonathan Soriano y el colegiado señala penalti, al no poder pitar homicidio. La pena máxima la transforma Zigic, aunque lo que realmente da pena es la poca memoria que tiene la afición cántabra. El delantero que adoran ahora, es el mismo que no quiso venir en verano y no respondió a su móvil durante los últimos días del mercado de verano para quedarse en Valencia y no recalar en Santander. En fin…Para remontar esto, Guardiola recurrió al mismo que utilizó como revulsivo en Copa; Messi. El argentino iguala el encuentro tras remate de cabeza de la torre Xavi al larguero y el rechace lo introduce Lionel con su pie derecho. Minutos más tarde el 10 vuelve a marcar con el pie derecho un autentico golazo teniendo en cuenta su belleza y que el canterano es zurdo.

Como ya sabréis, este es el famoso gol 5000 del Barça. Algunos se me tiraran al cuello, pero no le veo el mérito a esto. El gol 5000 lo pudo marcar Abidal tranquilamente, pero a día de hoy a Messi se le “ríe” todo y me parece de mucho más merito los 307 goles de Raúl. Veamos a cuantos llega el “heredero” de Maradona.

La papa aliña: Raúl González Blanco. Es digno de elogio igualar una marca tan solo conseguida por Di Stefano, y mucho más si eres español. Los números de Raúl son impresionantes y creo que el reconocimiento a este futbolista se le hará cuando pasen los años y veamos lo lejanas que quedan sus cifras.

El babuchazo: El tío del gorro. Saltó al césped del Sardinero un señor con un típico gorro catalán para salir en las televisiones haciendo el mongolo. Son cosas del fútbol que nunca entenderé y mucho menos de personas con una vida social tan triste.

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